Hay ciudades que, más que escenarios parecen tener el rol protagónico de una película o serie televisiva. Su identidad está atada a grandes producciones, directores y actores. Tan fuerte puede ser la presencia del lugar que, cuando vamos por primera vez, nos embriaga cierta familiaridad ; tenemos la sensación de haber estado allí. Dos ejemplos emblemáticos son Nueva York y París , las grandes metrópolis más filmadas del planeta. ¿Acaso Manhattan (1979), de...