De Taylor Swift a BTS y de Bad Bunny a festivales y recitales de todo tipo, la industria de los conciertos arrastra el mismo problema: bots y revendedores que compran miles de boletos en segundos y dejan fuera a los fans reales. Pero desde el corazón mismo de la región, se lanza una iniciativa que intenta cambiar esa dinámica con un concepto poco común en el mundo del entretenimiento: boletos disponibles únicamente para humanos verificados. La plataforma d...