La reprogramación de la final al Estadio Santiago Bernabéu alteró el escenario logístico, pero no la tensión competitiva. El encuentro inició con un Boca Juniors replegado, apostando a las transiciones rápidas aprovechando la potencia de Darío Benedetto y la verticalidad de Sebastián Villa por banda. River Plate intentó monopolizar la posesión desde el primer minuto, aunque careció de profundidad inicial. La ausencia de Rafael Borré obligó a Lucas Pratto a...