Horas después de que un torpedo estadounidense hundiera un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka, el hospital más grande de Galle, la ciudad portuaria más cercana al lugar del desastre, comenzó a llenarse. Ambulancias blancas con cruces rojas iban y venían a toda velocidad entre el puerto y el hospital transportando a los heridos, mientras que los fallecidos llegaban más tarde en camiones. Al final del día, la morgue se había quedado sin e...