La aprobación del proyecto de reforma laboral, tanto en el Senado de la Nación como en Diputados, puso en el foco a los gobernadores peronistas que mantienen diálogo fluido con la Casa Rosada. Entre ellos se destaca Raúl Jalil, de Catamarca, que cultiva un perfil bajo y mezquino en declaraciones altisonantes. En la cuenta regresiva de su segundo mandato consecutivo tomó distancia del kirchnerismo más duro, aunque mantiene una sólida relación con la senador...