Santi tiene 10 años y vive en el barrio de Flores. Desde los tres meses de vida convive con una realidad que no eligió: epilepsia refractaria y parálisis cerebral . Su historia no es solo la de una enfermedad, sino la de una familia que pelea todos los días para que su hijo tenga una vida un poco mejor. Hoy esa lucha los llevó a un límite: necesitan viajar a México para que Santi pueda continuar un tratamiento que podría mejorar su calidad de vida, pero ya...