La paradoja de la "iniciativa privada": un empresario reparó un tramo de colectora y Vialidad Nacional le orde...
La administración de Javier Milei ha llegado a la Casa Rosada con una crítica constante hacia la noción de "Estado presente", defendiendo la "iniciativa privada". Sin embargo, esta filosofía se enfrenta a tensiones en el ámbito de la infraestructura y los servicios públicos. Un caso emblemático ocurrió en Santa Fe, donde el empresario Néstor Rozín utilizó recursos propios para reparar un tramo deteriorado de la colectora de la autopista Rosario-Córdoba, frente a su hotel. A pesar de las mejoras, Vialidad Nacional le exigió revertir los trabajos, argumentando que se realizaron sin la aprobación correspondiente. Rozín explicó que había solicitado ayuda a Vialidad Nacional y a la empresa concesionaria del peaje, pero ante la falta de respuesta, decidió actuar por su cuenta. La intervención mejoró el acceso, utilizado frecuentemente por vecinos y visitantes, pero Vialidad argumentó que faltaron las autorizaciones y verificaciones técnicas necesarias. La carta documento que recibió le exige devolver el tramo a su estado original en un plazo de diez días, lo que ha generado un conflicto entre la necesidad de mantenimiento de la infraestructura y las regulaciones estatales. El empresario ha cuestionado la lógica de obligarlo a deshacer las reparaciones, señalando que, si el Estado espera que los privados inviertan en la infraestructura, no debería sancionarlos por hacerlo. Además, mencionó un antecedente judicial que podría respaldar su postura.