La Red de Sobrevivientes Perú, liderada por José Enrique Escardó, primer denunciante del Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), expresó su rechazo a la reciente decisión del Vaticano de recibir denuncias e indemnizar a las víctimas de abusos dentro de organizaciones fundadas por Luis Fernando Figari. Esta reacción se produjo tras un comunicado del sacerdote Jordi Bertomeu, encargado de la liquidación del Sodalicio, que establece un plazo del 4 al 22 de mayo para presentar denuncias en la Nunciatura Apostólica en Lima. La Conferencia Episcopal Peruana invitó a quienes no han recibido una compensación adecuada por abusos físicos, sexuales, espirituales o económicos a presentar sus testimonios, con la posibilidad de acceder a indemnizaciones a través de bienes incautados. La Red de Sobrevivientes criticó la medida, señalando que tras 25 años de denuncias y testimonios, se les exige nuevamente relatar su historia en un entorno hostil. En su pronunciamiento, cuestionaron cómo la Iglesia católica puede buscar reparar el daño revictimizando a las víctimas y afirmaron que la justicia no puede ser un proceso unilateral ni una transacción monetaria que ponga precio al sufrimiento. Además, subrayaron que las víctimas son personas que han esperado una reparación auténtica, no solo económica, sino también moral e institucional.