Se redujo la demanda de dólares en mayo: los argentinos compraron USD 1.800 millones en medio de la calma cambiaria
La salida del cepo cambiario en abril del año pasado provocó un cambio en el comportamiento financiero de los argentinos: la compra de dólares en el mercado oficial se convirtió en una práctica extendida y sostenida. Más de un año después, el flujo continúa, aunque con variaciones mes a mes según el contexto económico.
En mayo, según el informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central de la República Argentina (BCRA), las personas humanas realizaron compras netas de billetes sin fines específicos por USD 1.804 millones, un 20% menos que en abril. Si se suman los giros de divisas sin fines específicos —otros USD 408 millones—, el total de compras netas del segmento alcanza los 2.212 millones de dólares. De esta manera, desde la apertura del mercado, el acumulado de compras brutas de billetes ya supera los 37.800 millones de dólares.
El dato de mayo confirma que, pese a la caída respecto del mes anterior, la demanda de divisas por parte de particulares se mantiene en niveles altos en términos históricos. En abril, las compras netas de billetes habían sido de unos USD 2.250 millones, el punto más alto desde el pico de septiembre de 2025, cuando la proximidad de las elecciones legislativas impulsó la dolarización a USD 5.130 millones.
En mayo participaron 1,4 millones de personas del lado comprador, con compras brutas de 2.260 millones de dólares. Del lado vendedor, unos 730.000 individuos desprendieron divisas por USD 456 millones —lo que arrojó el saldo neto de USD 1.804 millones—. El informe del BCRA señala que, del total de salidas netas de billetes y divisas sin fines específicos de mayo —unos USD 1.900 millones—, “se estima que unos USD 700 millones quedaron depositados en bancos locales y USD 300 millones incrementaron la posición de activos externos, mientras que unos USD 800 millones fueron entregados a las entidades para cubrir los gastos de ‘Servicios y otros corrientes’ realizados con tarjetas”.
En cuanto a las personas jurídicas, el comportamiento fue inverso: realizaron ventas netas de billetes por USD 212 millones y de divisas sin fines específicos por USD 114 millones. Las restricciones vigentes para las empresas en materia de atesoramiento continúan diferenciando la operatoria del segmento corporativo respecto del de personas físicas.
Más allá de la demanda de divisas por parte de particulares, mayo dejó un cuadro cambiario favorable en términos generales. El BCRA compró en el mercado de cambios USD 2.601 millones, mientras que el Tesoro Nacional adquirió otros 150 millones de dólares.
Por su parte, las reservas internacionales de la entidad aumentaron USD 3.678 millones en el mes y cerraron en 48.193 millones de dólares. Según especificó el BCRA, es el nivel más alto desde que se inició el proceso de reconstrucción de activos externos.
La cuenta corriente cambiaria registró un superávit de USD 1.877 millones en mayo, impulsada por ingresos netos en la cuenta Bienes de USD 4.322 millones, que el propio BCRA calificó como “máximo histórico sin considerar los meses con programas específicos de incentivo exportador”. Los cobros de exportaciones totalizaron USD 9.297 millones, con incrementos interanuales en casi todos los sectores, con excepción de Agricultura, Ganadería y Otras Actividades Primarias. Los pagos de importaciones, en tanto, sumaron USD 4.975 millones, un 19% menos en términos interanuales y un 8% por debajo de los de abril.
El volumen operado en el mercado de cambios en mayo fue de USD 43.678 millones, un 24% más que en el mismo mes del año anterior. En promedio, eso equivale a USD 2.299 millones diarios. Las operaciones entre entidades y clientes concentraron el 69% del total, mientras que el dólar estadounidense estuvo presente en el 97% de las transacciones con clientes. Operaron 104 entidades y se cursaron operaciones en 41 monedas distintas.
El superávit de la cuenta financiera cambiaria alcanzó los USD 1.763 millones en mayo, resultado de los aportes del Gobierno Nacional y Bcra —USD 1.643 millones, explicados en parte por un desembolso del FMI equivalente a USD 1.043 millones y por ingresos de nuevas emisiones de títulos del Tesoro en el mercado local por USD 1.040 millones— y del sector financiero —USD 979 millones—. Estos números fueron compensados en parte por egresos netos del sector privado no financiero, de USD 829 millones.
Desde la flexibilización de las restricciones cambiarias en abril de 2025, las compras brutas de billetes en moneda extranjera por parte de personas humanas superan los 37.800 millones de dólares. Si se incluyen las transferencias de divisas sin fines específicos del sector privado no financiero —tanto personas físicas como jurídicas—, el monto total acumulado es aún mayor.
La evolución mes a mes desde la apertura mostró una tendencia creciente hasta septiembre de 2025, cuando las compras alcanzaron su nivel máximo en el contexto electoral. Luego vino una caída pronunciada en noviembre, para recuperarse en diciembre y mantenerse relativamente estable en los primeros meses de 2026. Mayo representa, dentro de ese recorrido, el registro más bajo desde febrero, lo que el BCRA atribuye en parte a que los usos de esas divisas se diversificaron: ahorro en bancos locales, formación de activos externos y cancelación de consumos realizados con tarjeta en el exterior.
En el segmento exportador, el sector oleaginosas y cereales encadenó en mayo su octavo mes consecutivo de reducción de deuda comercial, tendencia que el BCRA vincula a la normalización del flujo de liquidaciones luego del pico de septiembre de 2025 asociado a la vigencia temporaria de derechos de exportación en 0%.