Henry Ford, empresario multimillonario: “Cuando hablamos de mejoras, solemos pensar en algún cambio en un producto”
Henry Ford, empresario estadounidense, se destacó como un ícono de la innovación en el siglo XX, transformando las técnicas de producción y defendiendo la búsqueda de la perfección en las empresas. En su autobiografía "Mi vida y obra" (1922), Ford enfatiza que una mejora no se limita a cambiar el diseño de un producto, sino que debe centrarse en perfeccionar el proceso de fabricación. Esta filosofía fue fundamental en el desarrollo del Modelo T, donde la producción solo comenzaba tras realizar exhaustivas pruebas para asegurar su utilidad y accesibilidad. Ford también compartió cinco principios clave en su libro. Primero, priorizaba el servicio al cliente sobre las ganancias, argumentando que una empresa debe contribuir a la comunidad. En segundo lugar, introdujo técnicas de producción en masa, como las líneas de montaje móviles, que optimizaban el tiempo de fabricación. Además, implementó un salario mínimo de US$5 al día para reducir la rotación de personal, creyendo que los salarios justos impactan las ventas. También se oponía al control bancario en la industria, defendiendo que la financiación debía provenir del taller, no del banco. Finalmente, promovió la educación laboral a través de la Henry Ford Trade School, rechazando la caridad profesional en favor de oportunidades que fomenten la autosuficiencia. Nacido el 30 de julio de 1863 en Michigan, Ford mostró interés por la mecánica desde joven.