Soy yo esa, "Tormenta Negra"
Soy una persona sin nombre ni rostro, invisibilizada por los medios y el Gobierno, que solo me ve como un número en un relevamiento interminable. Para la clase media, soy quien cruza la General Paz o la Illia, pero prefieren no mirar. Solo soy noticia cuando el Gobierno necesita que ciertos barrios se sientan seguros, y entonces me etiquetan como "Tormenta Negra". Este nombre no refleja mi vida, que está marcada por la humedad, la falta de servicios básicos y la precariedad. Hoy desperté con el colchón mojado, no por la lluvia, sino porque mi techo de chapa transpira. Mi hija tosió toda la noche debido a la bronquitis recurrente, pero sé que es el moho y la falta de ventilación. Vivo en condiciones inhumanas: la cocina en la vereda, el baño improvisado y el agua marrón que sale del grifo. Mientras el Gobierno habla de operativos y control de acceso, yo solo pienso en cómo sobrevivir en un espacio que se desmorona. La "Tormenta Negra" es un operativo de 1.500 policías que dura 48 horas, pero mi tormenta personal comenzó el día que nací en este lugar. No elegí vivir así, no elegí el hacinamiento ni la falta de un hogar digno. Lucho cada día por un refugio seguro, un lugar seco, lejos de la violencia y la indiferencia. Mientras ellos se van, yo seguiré aquí, con el techo roto y la impotencia, enfrentando una realidad que no se acaba con un operativo.