¿Cierra el Tren Maya? El millonario error de cálculo que obliga al Gobierno a cambiar el plan para evitar más pérdidas
El Tren Maya, un megaproyecto ferroviario en México, enfrenta serias dificultades financieras que han encendido las alarmas en el Gobierno. Se estima que durante el último año operativo, el proyecto ha acumulado pérdidas superiores a 3 mil 600 millones de pesos, con un déficit diario significativo. Originalmente concebido como un motor turístico para el sureste mexicano, el tren no ha logrado atraer el número de pasajeros esperado, especialmente fuera de la temporada alta, lo que ha llevado a una baja ocupación en muchos de sus recorridos. La sobreestimación de la demanda turística ha sido uno de los principales problemas. Las proyecciones iniciales contemplaban millones de turistas, pero la realidad ha mostrado que muchos de los usuarios son viajeros nacionales, lo que genera ingresos menores a los previstos. Además, la ubicación de varias terminales lejos de zonas hoteleras y centros urbanos ha dificultado su competitividad frente a otros medios de transporte. Ante esta situación, el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha decidido cambiar su estrategia y ahora busca convertir al Tren Maya en un corredor logístico para el transporte de mercancías, acelerando las obras en terminales de carga en lugares clave como Cancún y Progreso. Este giro en la estrategia marca un cambio significativo respecto a la visión original del proyecto, que se centraba en el turismo.