Condenan a 20 meses de prisión a un militar que abandonó su residencia en Melilla para quedarse en Marruecos sin el permiso de sus superiores
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Condenan a 20 meses de prisión a un militar que abandonó su residencia en Melilla para quedarse en Marruecos sin el permiso de sus superiores

El Tribunal Supremo de España ha condenado a un soldado del Ejército de Tierra a dos penas de diez meses de prisión por ausentarse de su residencia autorizada y de su destino militar durante más de un año, residiendo en Marruecos sin la debida autorización ni control de sus superiores. La Sala de lo Militar del Alto Tribunal desestimó su recurso de casación, además de imponerle la suspensión militar de empleo y la inhabilitación especial para cargo público y sufragio pasivo. El soldado tenía permiso para residir en Melilla tras solicitar una baja médica debido a un accidente de tráfico. Sin embargo, desde julio de ese mismo año, dejó de presentarse a los controles médicos y no respondió a los requerimientos de su unidad. A pesar de los intentos de localización por parte de su unidad a través de llamadas telefónicas y burofaxes, no lograron establecer contacto. Posteriormente, el soldado envió informes médicos desde Marruecos, en francés, a través de WhatsApp, alegando un accidente en ese país, pero no presentó documentación que justificara su ausencia ni su salida del territorio nacional. El soldado no se reincorporó tras finalizar una licencia por asuntos propios solicitada en noviembre de 2023 y permaneció en situación irregular hasta diciembre de 2024, cuando regularizó su situación de manera tardía. Durante este tiempo, se supo que estuvo en Nador, Marruecos, realizando varias entradas y salidas desde el Aeropuerto Internacional de Nador, incluso viajando a Alemania, lo que evidenció que no había limitaciones que le impidieran cumplir con sus obligaciones militares. La defensa presentó un informe psiquiátrico que describía un trastorno adaptativo ansioso, pero no se acreditó que esta condición anulara su responsabilidad penal. Finalmente, el Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla impuso la condena en diciembre de 2025, la cual fue confirmada por el Supremo el 13 de mayo de 2026, desestimando los argumentos de la defensa y declarando las costas del recurso de oficio.

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