Runet y el Día de la Victoria: la arquitectura del control digital ruso se pone a prueba en su fecha más sensible
La manipulación informativa y la propaganda, herencias de la Unión Soviética y la KGB, han sido fundamentales en sistemas políticos autoritarios. En este contexto, la rápida adopción de tecnologías digitales se ha convertido en una herramienta clave para la influencia política y la gestión de la narrativa pública. Recientemente, fuentes de inteligencia han comenzado a evaluar la posibilidad de un atentado contra el líder ruso, Vladimir Putin, así como escenarios de desestabilización interna. Desde mayo de 2026, Rusia ha incrementado las restricciones a la conectividad móvil, especialmente durante eventos sensibles como el Día de la Victoria, justificándolo en razones de seguridad ante la amenaza de ataques ucranianos. Estas restricciones han tenido un impacto profundo en la vida cotidiana, afectando pagos digitales, operaciones bancarias y comunicaciones básicas. La interrupción de servicios dificulta el uso de aplicaciones de mensajería y ha llevado a que los ciudadanos recurran a alternativas informales, como redes Wi-Fi públicas y VPN, aunque estas también están siendo bloqueadas. El Servicio Federal de Seguridad tiene la autoridad para ordenar cortes de servicio sin necesidad de justificación, lo que configura un control estatal sobre las telecomunicaciones. Rusia está desarrollando un sistema conocido como Runet, que busca aislar al país de la red global y regular el acceso a la información.