Un equipo de periodistas de San Juan había volado en el helicóptero accidentado horas antes de la tragedia
El martes, la periodista Marisa Gil y el camarógrafo Claudio Pantuso, del equipo de Canal 8 de San Juan, abordaron un helicóptero para registrar una capacitación nacional sobre combate de incendios forestales. Recorrieron la aeronave desde adentro, hablaron con el piloto en pleno vuelo y documentaron cada maniobra. Menos de 24 horas después, esa misma nave cayó en el sector norte del Parque Provincial Ischigualasto con siete personas a bordo, sin sobrevivientes.
La cobertura, realizada en el Aeroclub de Pocito, formaba parte de un curso del Sistema Nacional de Manejo del Fuego destinado a unificar los protocolos de actuación entre brigadistas, bomberos y pilotos especializados. El objetivo era que todas las fuerzas involucradas en emergencias forestales compartieran el mismo lenguaje operativo. Lo que esa jornada buscaba mostrar —la preparación y el nivel de entrenamiento de quienes enfrentan incendios en distintos puntos del país— se convirtió, al día siguiente, en el registro documental de las últimas horas de parte de la tripulación.
Durante el vuelo, Gil acercó el micrófono al auricular del piloto para que sus explicaciones pudieran escucharse en la transmisión pese al ruido del rotor. Pantuso capturó desde el interior cada movimiento de la aeronave. Nadie en aquella cabina imaginaba que ese material quedaría como uno de los últimos testimonios visuales del Bell 412EP con matrícula LV-KGR y de los tripulantes que lo operaban.
El accidente ocurrió en la mañana del miércoles cuando el helicóptero se dirigía a la provincia de La Rioja para colaborar en el combate de los incendios forestales que afectan la zona de Chilecito, cerca de la cordillera. El último contacto registrado fue a las 10:26. Poco después, otra aeronave que sobrevolaba la región detectó los restos y alertó a las autoridades. Personal del Servicio de Búsqueda y Salvamento de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) registró la activación del transmisor de localización de emergencia de la nave identificada como LV-KGR.
El Gobierno de San Juan confirmó la muerte de los siete ocupantes: el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos; el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de la misma fuerza; Carlos Heredia, director de Protección Civil; el comisario general Germán Videla, subjefe de la Policía provincial; el piloto Matías Valenzuela; y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) Andrés Bosch y Rodrigo Aimeta. Medios provinciales señalaron que la aeronave fue hallada impactada unos 20 metros por debajo del nivel del terreno y que desde el aire se habrían observado tres cuerpos.
El director del parque, Juan Pablo Teja Godoy, confirmó la ubicación del siniestro y precisó que el acceso al lugar presentaba dificultades considerables. Los equipos de rescate avanzaron hasta el último punto alcanzable por vehículo y desde allí continuaron en cuatriciclos y a pie. “Estamos aproximadamente a 12 kilómetros del lugar del siniestro”, declaró Teja Godoy en diálogo con Radio Sarmiento. La zona se ubica a unos ocho kilómetros del Circuito Los Arrieros, en dirección a la Quebrada de la Chilca, uno de los sectores de ingreso más complejo del parque. Como consecuencia del operativo, el Ischigualasto cerró sus instalaciones y suspendió todas las actividades del día.
La aeronave, un Bell 412EP fabricado en 2010 y registrado bajo la empresa Jasfly S.A., había estado matriculado previamente en Canadá y Estados Unidos con la patente N536LW, cancelada el 17 de noviembre de 2022 al momento de su exportación a la Argentina. El modelo está equipado con dos turbinas Pratt & Whitney y tiene capacidad para un piloto y hasta 14 pasajeros, con una velocidad de crucero de 122 nudos. Está preparado para operaciones de transporte, rescate, evacuaciones sanitarias y combate de incendios.
El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, se pronunció a través de sus redes sociales: “Con profundo dolor recibimos la noticia del accidente de helicóptero ocurrido en nuestra provincia, en el que tristemente perdieron la vida siete personas”. Orrego añadió que el Gobierno provincial se ponía a disposición de las familias afectadas y trabajaría junto a los organismos correspondientes para brindar asistencia. Al tratarse de un accidente aéreo, la investigación de las causas quedó bajo la órbita de la Justicia Federal.
El informe de Canal 8 había documentado, entre otros detalles, el funcionamiento del recipiente que transporta el agua y el procedimiento para descargarla sobre un foco ígneo en coordinación con la base de operaciones. Aquel material, concebido como una pieza informativa sobre capacitación, pasó a ser el registro de una jornada de trabajo que terminó siendo la última para varios de sus protagonistas.