Cómo es el Régimen que “incentiva” la formalización laboral
La ley de Modernización Laboral (27.802) establece un Régimen optativo de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que estará vigente desde el 1 de mayo de 2026 hasta el 30 de abril de 2027. Esta semana, el Ejecutivo reglamentó esta medida mediante el decreto 315, que otorga beneficios a las empresas por cada nuevo trabajador que incorporen, siempre que cumplan ciertos requisitos, como no haber tenido una relación laboral registrada antes del 10 de diciembre de 2025 o haber estado desempleados en los seis meses previos. Las empresas que se conviertan en empleadores a partir del 10 de diciembre de 2025 podrán acogerse a este régimen para hasta el 80% de su nómina. Las contribuciones patronales se reducirán del 18% y 20,4% al 2% y 3% durante cuatro años. Sin embargo, este beneficio no se aplica a trabajadores que hayan estado en relación de dependencia y sean reincorporados dentro de los 12 meses posteriores a su desvinculación. También quedan excluidos los empleadores con sanciones laborales y aquellos que realicen sustituciones de personal bajo distintas figuras. Los trabajadores contratados bajo este régimen, que estén recibiendo planes de empleo y asistencia social, mantendrán esas prestaciones por un año desde su registro laboral. La obtención de ingresos adicionales por parte del trabajador no afectará los beneficios del empleador.