Esta medida representa el paso más reciente de la institución para endurecer las restricciones crediticias contra la comunidad de inmigrantes en el país. El programa 7(a) consiste en un popular préstamo puede ascender a un monto máximo de 5 millones de dólares y tiene usos múltiples. La administración bajo el mando del presidente Donald Trump ha dicho que ejecuta un proceso de reestructuración profunda de sus operaciones y criterios de elegibilidad para el financiamiento de pequeñas y medianas empresas.
“La SBA de Trump está comprometida a impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo para los ciudadanos estadounidenses”, afirmó Maggie Clemmons, vocera de la SBA, en un comunicado enviado por correo electrónico al medio estadounidense.
Otro golpe para los emprendedores extranjeros en EE.UU.
Clemmons explicó que, a partir del 1 de marzo, la agencia dejará de garantizar préstamos para pequeñas empresas que pertenezcan a ciudadanos extranjeros. La funcionaria señaló que la SBA busca asegurar que el dinero de los contribuyentes apoye a los innovadores locales.
El cambio normativo modifica drásticamente las reglas de propiedad que rigen a las empresas solicitantes. El año pasado, la SBA había dispuesto que el nuevo requisito de propiedad pasaría del 51% al 100%, es decir, que todos los dueños (y no la mitad más uno) debían ser ciudadanos estadounidenses, nacionales o residentes permanentes legales para poder pedir un préstamo.
En diciembre, la agencia publicó una resolución que permitía hasta un 5% de propiedad por parte de personas sin ciudadanía. La nueva directiva rescinde esa disposición anteriory elimina por completo la elegibilidad de los residentes permanentes legales.
El grupo de defensa Small Business Majority calificó la medida como una decisión que limitará el crecimiento de los empleos. La organización advirtió que la política tendrá consecuencias negativas en el desarrollo económico de los Estados Unidos.
“La última decisión de la SBA no reconoce que los inmigrantes tienen el doble de probabilidades de iniciar un negocio que los ciudadanos nacidos en EE. UU.”, afirmó John Arensmeyer, director ejecutivo de Small Business Majority a ABC.
Arensmeyer explicó que las restricciones severas de la SBA afectarán la creación de pequeñas empresas durante los próximos años. El directivo enfatizó que la realidad del emprendimiento inmigrante contradice la dirección que tomó la política actual de la agencia.
Los legisladores demócratas Nydia Velázquez, de Nueva York, y Edward J. Markey, de Massachussets, reclamaron en un comunicado la puesta en marcha de la medida. “La administración Trump está alimentando el odio, sembrando miedo y confusión entre inmigrantes y pequeños empresarios. En lugar de apoyar a inmigrantes legales que trabajan duro para que inicien o expandan un negocio, la SBA de Trump está optando por el odio al prohibir que los titulares de tarjetas de residencia reciban un préstamo de la SBA”, declararon.
Cómo funciona la SBA en EE.UU.
La SBA no entrega préstamos de forma directa a los empresarios, con la única excepción de los fondos destinados a desastres. La agencia funciona mediante acuerdos con prestamistas privados para distribuir capital a las pequeñas empresas mediante garantías estatales.
Estos créditos suelen ofrecer tasas de interés más favorables que los préstamos bancarios tradicionales. Por esta razón, las restricciones impactan el acceso a financiamiento competitivo para un sector considerable de emprendedores con "green card" en el país.
En línea con las políticas antimigrantes de la Casa Blanca, la SBA aseguró que su prioridad es que cada dólar confiado a la institución se destine exclusivamente a creadores de empleo estadounidenses. Esta visión guía la reestructuración de todos los programas bajo la dirección de la administradora Kelly Loeffler.