Los cruces furiosos entre ambos líderes quedaron muy atrás. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump recibió sonriente este martes en la Casa Blanca a su colega colombiano, Gustavo Petro, a quien le dijo que era “un gran honor” conocerlo y que ama a Colombia.
Lo escribió incluso en la dedicatoria de una tarjeta que le obsequió al visitante durante la reunión de más de dos horas que tuvieron en Washington.
El encuentro fue a puertas cerradas y sin la habitual presencia de la prensa. Además del canciller norteamericano, solo asistió el senador estadounidense Bernie Moreno, nacido en Bogotá y naturalizado como estadounidense a los 18 años. Es un acérrimo seguidor del presidente Trump y llegó a su curul después de una exitosa carrera como dueño de concesionarios de autos en Ohio.
Petro ha responsabilizado al senador de supuestamente convencer a Trump de que él es un líder del narcotráfico. Y dijo que lo hace a modo de venganza personal, porque Petro denunció a su familia cuando era congresista. Ese conflicto tampoco parece haber prevalecido en la cita de la Casa Blanca. Todo olvidado.
En los últimos meses los cruces entre ambos presidentes fueron creciendo. A Petro incluso se le canceló la visa cuando en Nueva York se sumó a una marcha que denunció la ofensiva militar de Israel en el territorio palestino de Gaza.
También se enfrentaron por los ataques a lanchas en el mar Caribe y el Pacífico. Petro dijo que se estaba asesinado a civiles y Trump lo repudió acusándolo de ser un líder del narcotráfico y lo amenazó con ser la continuación de la ofensiva militar que lanzó en Venezuela.
“Gustavo. Un gran honor. Amo a Colombia”, dice la tarjeta con el membrete de la Casa Blanca que acompaña una fotografía de ambos sonrientes y que fue publicada en X por el presidente Petro.
Petro publicó además otra foto del libro “Trump, The Art of the Deal” que el presidente estadounidense le firmó con el mensaje: “Eres genial”.
"¿Qué me quiso decir Trump en esta dedicatoria? No entiendo mucho el inglés”, señaló Petro en el mensaje que acompaña la segunda foto.
La reunión no tuvo una recepción de alto perfil como la de otros mandatarios, como el salvadoreño, Nayib Bukele; y el argentino, Javier Milei.
El mandatario colombiano llegó a bordo de un vehículo del Servicio Secreto de Estados Unidos con la bandera colombiana, aunque no fue recibido en la puerta del Ala Oeste por Trump ni por la tradicional guardia de honor militar.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró en una entrevista con la cadena Fox News que Trump entró “con muy buena disposición” a la reunión.
Esta fue la primera reunión entre Trump y Petro, quien se encuentra en la recta final de su mandato, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas prevista para el 31 de mayo.
En el centro estaba el asunto del narcotráfico, ya que Washington sostiene que la producción de cocaína se ha disparado bajo el Gobierno de Petro, mientras este defiende que su política de sustitución de cultivos ha sido exitosa.
Por ahora, hasta que no se produzcan declaraciones oficiales, se desconoce qué se dijo en profundidad durante el encuentro, si se logró algún acuerdo o si alguno de los líderes cedió en sus muy enfrentadas posturas sobre el narcotráfico, la seguridad y la situación en Venezuela.
Sí parece, por las fotos compartidas por la presidencia de Colombia, que el ambiente fue distendido. Trump, Petro y el canciller, Marco Rubio, casado con una colombiana, se mostraron sonrientes. La comitiva también llevó regalos para Trump y otros funcionarios estadounidenses.
Son gestos que generarán tranquilidad entre muchos colombianos, que desconfiaban de un encuentro entre dos líderes vehementes e impredecibles que en los últimos meses chocaron con frecuencia.
Petro informó luego que durante la reunión planteó la posibilidad de que la petrolera estatal Ecopetrol apoye la recuperación económica de Venezuela. “La reactivación del occidente de Venezuela puede tener un protagonismo grande de Colombia”, dijo Petro en una entrevista con la emisora Caracol Radio.
Explicó que ese desencuentro está fomentado por las mafias. “Les interesa que no nos miremos. Son fuerzas dispuestas a matar colombianos en masa en la frontera con tal de que no nos coordinemos”, expresó el mandatario, quien dijo no está enemistado con el presidente ecuatoriano.