Edicion Argentina AR · 28 Mar 2026
clarin.press
Noticias clave de Argentina, directas y verificadas.
AR 28 Mar 2026
El Pentágono desactivó la alerta militar a más de 1.500 soldados que se preparaban para una posible intervención federal en Minnesota
politica

El Pentágono desactivó la alerta militar a más de 1.500 soldados que se preparaban para una posible intervención federal en Minnesota

El Comando Norte de Estados Unidos (Northern Command) ordenó retirar del estado de alerta a más de 1.500 soldados en servicio activo que habían sido puestos en preparación para un eventual despliegue en Minnesota en el marco de las protestas desatadas por los operativos federales de inmigración en Minneapolis. La decisión adoptada de manera discreta durante el fin de semana marca una señal clara de desescalada por parte del gobierno federal tras semanas de tensión política social y militar.Las tropas afectadas incluían principalmente unidades del Ejército estacionadas en Alaska y Carolina del Norte. Entre ellas se encontraban soldados de infantería y efectivos de policía militar que según funcionarios estadounidenses habían recibido en enero la orden de prepararse para un posible traslado al estado del Medio Oeste. La medida se había tomado luego de que el presidente Donald Trump amenazara con invocar la Ley de Insurrección de 1807 una norma excepcional que habilita el uso de fuerzas armadas federales para tareas de control interno bajo circunstancias limitadas.El detonante de la crisis fue el asesinato el 7 de enero de Renee Good en Minneapolis a manos de un agente federal de inmigración durante un operativo. La situación se agravó el 24 de enero cuando otro ciudadano estadounidense Alex Pretti murió baleado por oficiales migratorios. Este segundo episodio provocó una fuerte reacción pública amplias movilizaciones en las calles y un endurecimiento de las críticas contra las tácticas del gobierno federal obligando a la administración Trump a recalibrar su respuesta.Miles de personas marcharon en Minneapolis para protestar contra la ofensiva migratoria y el uso de la fuerza por parte de agentes federales. En ese contexto el eventual despliegue de tropas del Ejército -especialmente de unidades de combate entrenadas para conflictos de alta intensidad- fue interpretado por analistas y dirigentes políticos como una posible escalada sin precedentes en la respuesta federal a manifestaciones civiles.Entre las unidades que habían sido puestas en alerta figuraban efectivos de la 11ª División Aerotransportada con base en Alaska considerada la principal fuerza terrestre del Pentágono especializada en operaciones en climas extremos. Se trata de una división diseñada para escenarios de guerra convencional y despliegues rápidos en teatros estratégicos en particular en el Pacífico como parte de la postura de disuasión frente a China. Su eventual utilización en tareas de orden público interno habría generado una fuerte controversia ya que no está concebida para misiones de aplicación de la ley civil.Según funcionarios del Departamento de Defensa nunca se definió una misión concreta para las tropas puestas en alerta. Colocar unidades en “prepare to deploy” es explicaron un procedimiento relativamente habitual cuando los mandos anticipan una posible orden presidencial. Sin embargo la decisión de retirarlas del estado de alerta refleja un cambio en el clima político y operativo.La orden de “stand down” coincidió con señales de moderación por parte del Ejecutivo. El lunes la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem anunció que todos los agentes federales que operan en Minneapolis comenzarán a utilizar cámaras corporales y que el programa se extenderá a nivel nacional a medida que haya fondos disponibles. El anuncio fue interpretado como un gesto hacia los demócratas que mantienen bloqueado el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional y de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en reclamo de reformas estructurales.Mientras tanto el control inmediato de la seguridad en Minneapolis quedó en manos de la Guardia Nacional de Minnesota. El gobernador demócrata Tim Walz ordenó el despliegue de tropas estatales para proteger el edificio federal Bishop Whipple un enorme complejo que alberga tribunales un centro de detención y oficinas de múltiples agencias incluida Seguridad Nacional. Los efectivos de la Guardia Nacional fueron equipados con chalecos reflectantes para diferenciarlos claramente de los agentes federales que suelen vestir de manera similar a personal militar.