A esas voces críticas se sumó Juan Carlos de Pablo, conocido por ser uno de los analistas que más escucha Javier Milei. En diálogo por Radio con Vos, el especialista no dudó en calificar la decisión oficial como una “torpeza” y sostuvo que “no se entiende” la postergación del nuevo instrumento.
“Estamos frente a una torpeza que se corregiría rápidamente. El orden causal es la decisión por parte de alguien, no sé quién fue, de decir ´seguimos con el viejo IPC y la vieja canasta´. Eso precipitó la renuncia de Marco Lavagna. La verdad es que si me falta algún dato, que aparezca“, aseguró.
Y añadió: “De esto se venía trabajando hace varios meses y en todas las mediciones con la tasa de inflación vieja y la nueva canasta, la diferencia de una o dos décimas porcentual, en un país donde la tasa de inflación es 2,5% mensual. Así que no se entiende”.
“Les sugeriría...”: la receta que le recomendó De Pablo al Gobierno por la polémica en el INDEC
Luego de calificar la controversia como “un batifondo político”, De Pablo fue contundente sobre qué debe hacer el Gobierno en el corto plazo: “Esto se corregiría diciendo ´ponemos en funcionamiento el nuevo IPC, se terminó, Lavagna se fue a su casa y asumió el número dos“.
Para el economista, la gestión de las estadísticas debe ser tan rutinaria y técnica como “cambiar una lamparita que se quemó en una casa”.
Respecto a las preocupaciones sobre si el cambio de índice podría generar reclamos legales por parte de los tenedores de bonos indexados, De Pablo se mostró escéptico. En ese sentido, argumentó que la historia económica mundial muestra que las revisiones de cuentas nacionales son procesos habituales y que, si la diferencia técnica es mínima, el impacto en los contratos debería ser manejable sin derivar en mayores conflictos.
En un repaso histórico, comparó la situación actual con la reforma del PBI en la época de Arturo Frondizi. Recordó cómo el cambio en las ponderaciones permitió reflejar sectores que antes no existían o tenían poco peso, como el petróleo y la industria automotriz. De esta forma, sugirió que la estadística debe adaptarse siempre a la realidad económica del momento.