Con la nueva metodología, el mayor impacto en inflación no se hubiera visto para el dato de enero, sino a partir de febrero y en adelante, por cómo está configurado el calendario de cambio en los subsidios, actualizaciones en el transporte y una modificación del régimen de importación del gas natural licuado (GNL).
Este año que no es electoral el Gobierno aprovechará para seguir profundizando la quita en los subsidios, con un objetivo de eficiencia, pero también fiscal, para mantener el superávit en un contexto de caída de la recaudación. Así, el gasto caería a 0,5% del PBI, un tercio de lo que era hace tres años.
Con la nueva metodología, el rubro “Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles” iba a pasar de pesar 9,4% a 14,5%. Esto significa que subas en tarifas de servicios, que a su vez se reflejan en los incrementos que vienen registrando las expensas, iban a tener mayor impacto en el número final de inflación.
De todos modos, la diferencia no iba a notarse en enero. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que con la nueva metodología enero hubiera dado una décima menos que con el índice actual. El dato oficial sale el martes que viene.
Esto debido a las “fuertes subas en regulados, que hacen que la incidencia de estas categorías sea 0,5 puntos porcentuales en la nueva metodología respecto a la actual”, explicó el economista Lucio Garay Méndez de EcoGo.
En febrero, en gas hubo un salto del 16,9% en todo el país, debido a la intención del Gobierno de “aplanar” los aumentos del resto del año, y que no ocurra un salto en invierno, cuando el gas es más caro y aumenta el consumo por el frío. Los motivos de la suba de febrero se explican por la cuota mensual de la revisión quinquenal tarifaria, el aumento mensual establecida de IPC + IPIM para que las tarifas no pierdan valor en términos reales, y la aplicación del nuevo esquema de subsidios, en donde dejan de existir las tres categorías, y pasa a existir un sector con subsidios y otro sin.
En 2026, la mayor modificación tarifaria será en subsidios. Después de las correcciones de 2024 tras décadas de congelamiento, “la tarifa ya no es un problema”, explicaron fuentes oficiales. En 2025, año electoral, estuvieron por debajo de la inflación. La lógica de 2026 será ajustarlas por la revisión quinquenal tarifaria, que tiene en cuenta la inflación mayorista y minorista. Donde si se verán los mayores cambios es en los usuarios que estaban en nivel 3 (ingresos medios) y dejen de percibir subsidios con el nuevo esquema. El Gobierno asegura que son el 4% del total de usuarios.