Algunas personas llevan el altruismo y la caridad como dos de los valores fundamentales durante toda su vida, incluso hasta el momento de su muerte. Este es el caso de un anciano cuya generosidad marcó la vida de sus vecinos, al dejar todo su patrimonio, valorado en más de un millón de euros, al municipio. Su única condición fue que el dinero se utilizara en beneficio de las personas mayores.
Esta decisión jurídica y personal permitió al pueblo recibir una cuantía superior a los fondos habituales destinados a servicios locales en una comunidad de su tamaño.
La alcaldesa del municipio destacó que “esta donación tiene un gran significado cuando el municipio tiene cinco mil habitantes”, y que los fondos se están organizando para beneficiar no solo a las generaciones actuales de mayores, sino también a las futuras.
Las medidas que tomará el pueblo con la herencia millonaria de uno de sus habitantes
Una parte importante del legado dejado atrás por el hombre se ha utilizado para financiar servicios y actividades que mejoran directamente la vida de las personas mayores en Askola. Entre los gastos más relevantes se encuentran:
¿Cómo administra el pueblo el dinero de la herencia de manera eficiente?
Para administrar de la manera más eficiente posible la herencia, el pueblo no dejó esta actividad librada al azar. El ayuntamiento creó un grupo de trabajo testamentario encargado de supervisar que los fondos se utilicen de acuerdo con la voluntad del hombre. Este grupo trabaja en coordinación con la administración local para priorizar iniciativas que realmente fortalezcan la vida diaria de los ancianos.