En 2023 se contabilizaron 154 homicidios, mientras que en 2022 el número fue de 496. Hace una década, los datos refieren a 3,921 casos en 2014, y en 2015 el país contabilizó 6,656 muertes violentas. El máximo de las últimas tres décadas corresponde a 1995, con 7,977 homicidios.
La información citada proviene de DatosMacro y registros oficiales del Gobierno de El Salvador.
En enero, el presidente Bukele afirmó que el 90 % de los homicidios registrados en El Salvador en 2025 está vinculado a violencia doméstica o a peleas entre amigos relacionadas con el alcohol.
La explicación del mandatario se produjo luego de que las autoridades informaran una reducción en el número de homicidios, con 82 casos reportados en todo 2025, lo que representa 32 menos que en 2024 y equivale a una caída del 28 %: “No se puede poner un policía en cada hogar”, afirmó.
Además, el funcionario enfatizó la evolución de la cifra anual de homicidios: en 2019, El Salvador superaba el millar; en 2024, la cifra bajó a 114; y en 2025, por primera vez, se ubicó en tan solo 82 asesinatos intencionales. La tasa nacional de homicidios también mostró una disminución relevante. Para el cierre de 2025, la estadística fue de 1,3 homicidios por cada 100,000 habitantes, frente al 1.9 reportado el año anterior.
Las autoridades no brindaron información sobre la clasificación de estos casos, por lo que se desconoce cuántos corresponden a feminicidios. La omisión de este dato mantiene una zona de opacidad respecto a la violencia de género. En su evaluación, Villatoro también señaló una baja considerable en otros delitos al comparar los datos con los obtenidos en 2024. El hurto mostró una reducción del 60.41% —con 1,997 casos reportados—; el robo alcanzó 206 incidentes; y los delitos de lesiones sumaron 884 casos, lo que implica una disminución del 48%.