Cómo es el mapa del crédito en Argentina
En Argentina, el avance de la bancarización ha sido considerado un logro, aunque aún incompleto, ya que el acceso al crédito formal sigue siendo limitado y desigual. Recientes datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) indican que el 89% de los créditos se mantienen al día, pero la mora alcanza el 12%, lo que refleja un deterioro en comparación con períodos anteriores y un cambio en la dinámica del sistema. Los incumplimientos ya no se limitan a los segmentos de menores ingresos, sino que también se observan en personas con mayor capacidad económica que solicitan préstamos más elevados. Los jóvenes, que representan cerca del 11% de la población adulta, solo acceden al 6% de las operaciones crediticias y al 2% de los montos totales. Además, concentran alrededor del 8% de la mora temprana y hasta un 13% en atrasos superiores a 90 días. Aunque los bajos ingresos son un factor importante, la evaluación de perfiles crediticios sigue siendo un desafío, ya que muchas entidades utilizan herramientas obsoletas que no consideran la variabilidad de ingresos y el escaso historial crediticio. En este contexto, el sistema financiero no bancario se vuelve crucial, al llegar a un mayor número de personas y actuar como puerta de entrada al crédito formal. Las desigualdades de género también complican la situación. Aunque las mujeres obtienen más de la mitad de los créditos, reciben menos de la mitad del monto total.