Desde el 6 de febrero, obtener una licencia de conducir en Florida cambió de forma drástica. El estado dejó de ofrecer exámenes en español y otros idiomas, y ahora todas las pruebas —teóricas y prácticas— se toman exclusivamente en inglés.
La decisión fue comunicada por el Florida Department of Highway Safety and Motor Vehicles (DMV) y ya genera un fuerte impacto en comunidades inmigrantes y residentes con dominio limitado del idioma.
Florida suma un nuevo requisito para acceder a la licencia de conducir
Hasta ahora, quienes solicitaban una licencia no comercial podían rendir el examen en varios idiomas, incluyendo español, creole haitiano y portugués. Incluso algunos exámenes comerciales estaban disponibles en versión bilingüe.
Con la nueva normativa:
Esto implica que cualquier persona mayor de edad que desee obtener su licencia deberá demostrar comprensión del idioma inglés al momento de rendir.
La medida también alcanza a quienes buscan permisos comerciales, ampliando el alcance de la restricción.
Quiénes son los principales afectados por la medida
Organizaciones civiles advirtieron que la decisión podría afectar de manera desproporcionada a comunidades inmigrantes y a ciudadanos estadounidenses cuya lengua principal no es el inglés.
Entre los grupos más mencionados se encuentran:
Desde la ACLU of Florida cuestionaron que la medida crea barreras innecesarias para acceder a un documento esencial. También la Florida Immigrant Coalition expresó preocupación por el impacto social, señalando que la licencia no es un privilegio, sino una herramienta básica para trabajar, asistir a citas médicas o llevar a los hijos a la escuela.
Por qué la decisión genera mayor preocupación en Florida
El debate se intensifica en un estado donde el transporte público es limitado en muchas ciudades y condados. En amplias zonas suburbanas y rurales, el automóvil es prácticamente indispensable para la vida diaria.
Sin alternativas de movilidad masiva eficientes, expertos advierten que la restricción podría derivar en: