Rodrigo Paz llamó "enfermo embrutecido por el poder" a Evo Morales y el Congreso aprobó la represión con FFAA
El Congreso de Bolivia aprobó este martes la eliminación de una norma que limitaba la capacidad del presidente Rodrigo Paz para declarar estados de excepción, lo que le permitiría utilizar a las fuerzas armadas y restringir ciertas libertades en medio de protestas masivas que exigen su renuncia. La situación se agrava tras la confirmación de la muerte de un manifestante de 24 años durante las movilizaciones en La Paz. Paz, en sus declaraciones, acusó al expresidente Evo Morales de intentar desestabilizar el proceso democrático y lo calificó como "un enfermo embrutecido por el poder". Desde su llegada al poder hace seis meses, Paz ha enfrentado bloqueos de rutas y demandas de trabajadores ante la crisis económica más severa en cuatro décadas. La derogación de la norma, impulsada por el oficialista Partido Demócrata Cristiano, se realizó rápidamente, permitiendo al presidente actuar sin la aprobación del Congreso en la declaración de estados de excepción. Estos estados limitan las libertades de movilidad y reunión, esenciales para las protestas. Críticos de esta decisión advierten sobre el riesgo de violaciones a los derechos humanos y temen que se intensifiquen las manifestaciones. El Gobierno sostiene que las protestas buscan alterar el orden democrático y acusa a Morales, quien se encuentra prófugo por un caso de presunta trata de personas, de instigar las movilizaciones.