LA PLATA.- El gobernador Axel Kicillof habló este lunes ante la Asamblea Legislativa bonaerense. Desde este escenario lanzó su candidatura presidencial: “Hay otro camino. Es necesario cambiar el rumbo nacional”, convocó. Y llamó a sumar fuerzas para una alternativa federal. Pero lo hizo en un contexto desfavorable, en medio de un paro docente, de judiciales y estatales que complica a la Provincia.
“No hay lugar para fantasías ni voluntarismos. Incluso los economistas y comunicadores más admirados por la derecha caracterizan a este momento en términos de estanflación. La peor de las combinaciones: recesión e inflación”, sostuvo el gobernador.
Kicillof citó indicadores que, a su criterio, señalan “la magnitud de la tragedia nacional”: desde que asumió Milei cerraron 21.338 empresas por día, dijo. De estas 5.832 son bonaerenses, precisó. “Es un tendal”, abundó. “Sólo se utiliza el 53,8 por ciento de la capacidad de producción instalada en la Argentina”, señaló.
Kicillof dijo que familias triplicaron sus deudas y afirmó que el 9 por ciento del total de los créditos no se paga. Mencionó los cierres de fábricas, como el caso de FATE, y la pérdida de empleos. Aseguró que la industria cayó un 10 por ciento, la construcción un 26 por ciento y el comercio un 6 por ciento.
Furcio
Pero cometió un furcio al afirmar que “el Estado provincial abandona”, en un error que pronto enmendó al reemplazar provincial por “nacional”.
Lo cierto es que Kicillof tiene su propia oposición interna, que le arrebató la vicepresidencia primera del Senado la semana que pasó, cuando el kirchnerismo y en especial de La Cámpora “rompieron acuerdos para garantizar la gobernabilidad en la Legislatura”, se quejaron en la Gobernación.
Esta tarde Mario Ishii -designado en la línea de sucesión en contra de la voluntad de Kicillof- fue parte de la comisión de recepción del gobernador, que cruzó desde la Casa de gobierno. En la Plaza San Martín lo vitorearon militantes del Movimiento Derecho al Futuro y simpatizantes de los intendentes Julio Alak, Mario Secco y Fernando Espinoza, entro otros.
Estos intendentes se hicieron presentes en el recinto parlamentario junto a Mariel Fernández (Moreno), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar) y Gastón Granados (Ezeiza).
También asistieron sindicalistas que hoy protagonizaron la jornada de paro como Roberto Baradel, de Suteba, que durante todo el día destacó el alto acatamiento pero revindicó la protesta como nacional dada la convocatoria de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).
Proyectos
Kicillof enumeró como uno de sus logros de su gestión la reducción de los homicidios “con las cifras más bajas en los últimos 25 años”, antes de anunciar una reforma de la ley de seguridad. También anunció que insistirá con un proyecto de producción de medicamentos que el año pasado perdió estado parlamentario por falta de consenso.
Dedicó un capítulo a la educación: citó que se crearon casi 15 mil puestos docentes y que se crearon 296 nuevos edificios, en una jornada signada por el paro en el primer día del ciclo escolar por una huelga de gremios docentes que consideran insuficiente la propuesta salarial de Kicillof.
“Hoy se está realizando un paro nacional docente. Se realizó en 16 provincias, incluyendo la nuestra, y hoy no empezaron las clases. Mientras el Estado nacional empeora sus condiciones de trabajo, en la provincia de Buenos Aires no se despidió a ningún trabajador”, comparó.
Kicillof anunció que mañana firmará un decreto para garantizar el acceso universal a la sala de tres años, mientras que en las próximas horas volverá a renegociar con los gremios las paritarias por los salarios: el Frente de Unidad Docente rechaza la oferta actual de un alza del 3 por ciento.
De la ceremonia participaron la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, ministros de la Suprema Corte de Justicia como Hilda Kogan y de la secretaría permanente de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la provincia, como Ulises Giménez.
Entre los intendentes que interrumpieron varias veces el discurso para cantar “la patria no se vende” se destacó la presencia de legisladores que portaron una remera negra con la inscripción “La alternativa nacional: Kicillof”.
La camporista Mayra Mendoza habló tras el discurso de Kicillof. “Me preocupa que como gobernador no haya hecho referencia a la proscripción del peronismo con la detención ilegal de Cristina, para quien además humanamente esperaba una muestra de solidaridad, como también lo esperaban quienes queremos a Cristina”, advirtió.
Por su parte, el libertario Juanes Osaba afirmó: “El gobernador Kicillof dice cifras que no se condicen com la realidad de la provincia de Buenos Aires. El mismo día que el gobernador abre las sesiones, hay escuelas cerradas por paro. Es una postal que habla por sí sola de su deficiente gestión”.
Mientras que el senador nacional por la UCR Maximiliano Abad dijo que “el gobernador repitió el libreto de siempre: nacionalizar cada problema para diluir responsabilidades”. Agregó que “nadie desconoce que el reparto de recursos ha perjudicado históricamente a la Provincia, pero gobernar no puede consistir únicamente en reclamar hacia arriba”.