En Ohio, Estados Unidos, el creador de contenido Levi Kelly decidió poner a prueba los límites de la vivienda mínima. Con una inversión de apenas 5.000 dólares, construyó una casa de 19 pies, menos de dos metros de largo, en el jardín delantero de su casa familiar. El resultado fue una estructura compacta, funcional y habitable, pensada para demostrar que el confort puede lograrse incluso con recursos y espacio reducidos.
El proyecto surgió de una simple pregunta que Kelly quiso responder: ¿es posible construir una casa del tamaño de un armario y vivir en ella? La iniciativa se transformó en un experimento de diseño que combina creatividad, eficiencia energética y sostenibilidad.
Una casa de 19 pies construida en un mes y con presupuesto mínimo
La construcción comenzó con un remolque utilitario oxidado que Levi Kelly tenía en su propiedad. Aunque presentaba fallas eléctricas, lo convirtió en la base ideal para levantar su minicasa. En declaraciones a CNBC, el creador explicó: “Gasté unos 5.000 dólares en total, menos de lo que costaría normalmente, ya que ya tenía mucho material. La mayoría de los gastos se destinaron a madera, aislamiento, energía solar y electricidad”.
Kelly, quien lleva seis años recorriendo Estados Unidos documentando alojamientos únicos, desde casas en los árboles hasta cuevas y villas de lujo, aplicó todo su conocimiento en diseño funcional para aprovechar cada centímetro del espacio. “La parte más cara de esta casa fue el sistema de baterías. Pueden costar hasta 2.800 dólares, pero por suerte ya tenía una”, detalló.
Además, explicó que el segundo elemento más costoso fue la climatización: “El aire acondicionado y la calefacción me costaron unos 600 dólares. Fue una gran inversión, pero valió la pena porque le da a la minicasa un toque de lujo”.
Eficiencia, diseño y una lección sobre la vida en espacios mínimos
A pesar de sus dimensiones, la vivienda de 19 pies incluye los elementos esenciales de una casa convencional. Posee una cama reclinable en el loft, un banco de almacenamiento con espacio para la batería, un inodoro portátil, una ducha al aire libre y una pequeña cocina equipada con fregadero, grifo plegable y mini refrigerador. Para optimizar la superficie, Kelly diseñó una tabla de cortar que cubre el fregadero y se transforma en una superficie de trabajo adicional.
El creador probó su resistencia en condiciones reales: “Dormí en la casa durante una tormenta de nieve y resistió mejor de lo esperado. Tenía calefacción, electricidad y una chimenea afuera”, relató. También la compartió con su hijo de tres años en una experiencia que describió como “acogedora y divertida”.
Aunque reconoce que no viviría allí a tiempo completo, Kelly considera que la minicasa es una muestra de lo que se puede lograr con planificación y creatividad. “Demuestra que se puede crear un espacio habitable prácticamente sin metros cuadrados si se piensa con ingenio”, señaló.
En sus declaraciones a CNBC, dejó un consejo para quienes deseen emprender un proyecto similar: “Primero definan sus prioridades. Mi objetivo era construir la minicasa más pequeña y funcional posible. Si buscan más comodidad, opten por una un poco más grande. Incluso unos pocos centímetros más hacen una gran diferencia”.