Chile es un país famoso por sus pacíficas transiciones presidenciales. Cada cuatro años, los jefes de Estado se sientan y en un marco de absoluta institucionalidad, intercambian información y sellan acuerdos a favor de la estabilidad democrática. Esa rica tradición está a punto de romperse (o ya lo hizo) en medio de un escándalo entre José Antonio Kast, que asume el poder en pocos días, y Gabriel Boric, que lo deja.
Es que Kast, de manera sorpresiva, puso fin este martes al proceso de traspaso iniciado en diciembre con el mandatario saliente, Gabriel Boric, tras la suspensión abrupta, esta mañana, de la reunión entre ambos en medio de acusaciones cruzadas por falta de transparencia y por supuestamente mentir sobre el proyecto del cable entre China y Chile.
"No confiamos en la información que se nos está entregando", señaló Kast en una rueda de prensa que convocó tras cancelar la última reunión de traspaso entre ambas Administraciones, que debía abordar el polémico proyecto del cable submarino.
"La suspensión de la reunión de hoy es una respuesta a un proceso de traspaso que iniciamos de la mejor manera, poniendo todas las facilidades nuestras para recibir información", explicó Kast, quien luego aseguró que su equipo encontró "falta de información" y "falta de transparencia" en distintos ministerios y reparticiones donde, recalcó, "nos dicen que todo está bien".
La cita culminó de forma repentina, luego de que conversaron poco más de veinte minutos en La Moneda (sede de gobierno). El 11 de marzo es la jura del nuevo presidente.
Boric aseguró, visiblemente molesto en un punto de prensa, que el líder ultraderechista le pidió retirar sus declaraciones, en las que afirmó haber hablado con él sobre el proyecto del cable "semanas antes de que fuera una polémica".
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La versión de Kast señala que solicitó a Boric "una aclaración de sus dichos para que no quede duda de lo que se conversó" el 18 de febrero, cuando ambos mantuvieron una conversación telefónica sobre el controvertido proyecto del cable chino.
Kast, quien admitió que esa llamada se realizó, precisó que se trató "más de enunciados" que de "información" y cuestionó la falta de transparencia en una "materia de interés estratégico" durante la reunión bilateral entre los ministros de Transportes y Telecomunicaciones de ambas administraciones.
Kast y Boric se han reunido en tres ocasiones durante el proceso de transición, iniciado el 15 de diciembre, un día después del triunfo electoral de Kast, siempre en un tono cordial. Ambos también comparecieron juntos, de manera inédita y como gesto de unidad, tras los megaincendios que dejaron al menos 21 fallecidos en la zona centro-sur del país. Asimismo, el traspaso entre los distintos ministros se desarrolló en buenos términos.
Sin embargo, el episodio de hoy abre un nuevo escenario en las relaciones entre ambos, a ocho días del cambio de poder.
"Nos vamos a seguir preparando, trabajando en lo que va a ser la recepción del Gobierno", señaló Kast, quien detalló que solicitó a su equipo que comience "a organizar" y a "recopilar la información".
Minutos después de la comparecencia, Boric publicó un mensaje en sus redes sociales en el que lamentó que Kast "empañara" con su decisión "la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando" y reiteró su disposición de continuar con las conversaciones.
"Lamento profundamente que el presidente electo, José Antonio Kast, haya tomado la decisión de empañar la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando que ponga en el centro la continuidad del Estado y el bienestar de las chilenas y chilenos".
Lamento profundamente que el presidente electo, José Antonio Kast, haya tomado la decisión de empañar la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando que ponga en el centro la continuidad del Estado y el bienestar de las chilenas y chilenos.
Chile…
"Avancemos juntos por Chile, y demos rápidamente por superado este ingrato episodio que no le hace bien a nuestro país ni a su gente. Nuestra mano está tendida", sostuvo.