La presencia de la inteligencia artificial en los entornos educativos en Colombia genera debates sobre su impacto y la manera adecuada de integrarla en la formación escolar, principalmente por las preguntas sobre límites que tienen los padres de familia.
En ese sentido, el experto en tecnología contemporánea y vocero del Colegio Rochester Claudio Serrano habló con Infobae Colombia sobre los aspectos positivos y negativos de utilizar la inteligencia artificial en entornos educativos.
Serrano destacó que en Colombia ya hay colegios, mencionando ejemplos como el Rochester, en donde se ha designado junto con Apple Distinguished School, que permite trabajar para mantener actualizados los avances tecnológicos e integrar la inteligencia artificial con intención pedagógica, adaptando el uso de estas herramientas a la edad del estudiante.
Respecto a los riesgos de prohibir o ignorar la inteligencia artificial en el ámbito escolar, Serrano señaló que tales medidas desplazarían su uso fuera del acompañamiento pedagógico. Precisa que los estudiantes continuarían utilizándola, pero sin orientación formativa. En su opinión, ignorar la tecnología aumentaría las brechas y restaría relevancia a la educación. “La respuesta no es prohibir, sino enseñar a usarla de manera consciente y responsable”.
En cuanto a la dinámica de los proyectos escolares, los estudiantes participarían en iniciativas que incorporan principios básicos de machine learning, análisis de datos y automatización para resolver problemas concretos. Serrano detalla que este enfoque busca fortalecer varias competencias: pensamiento crítico, alfabetización digital avanzada, comprensión de sesgos algorítmicos, toma de decisiones basada en evidencia y creatividad aplicada.
Para Serrano, la ética tecnológica ocupa un lugar central en el currículo de un colegio, lo que debe incluir temas como la privacidad y propiedad intelectual, sesgos algorítmicos e impacto social de la automatización.
Serrano destacó la importancia de preparar a los estudiantes para comprender y gestionar la inteligencia artificial desde una perspectiva ética y creativa, explicando que los proyectos diseñados por el colegio deben apuntar a que los jóvenes utilicen la tecnología como una herramienta para potenciar ideas, explorar soluciones y construir conocimiento.
El experto recordó que en países del primer mundo, la implementación de inteligencia artificial en colegios se orienta hacia la personalización del aprendizaje y el desarrollo de competencias digitales.
Instituciones en Estados Unidos, Reino Unido, Finlandia y Singapur integran sistemas de IA para adaptar contenidos al ritmo de cada estudiante, automatizar tareas administrativas y potenciar el análisis de datos educativos. En estos lugares, los docentes reciben formación continua en el uso ético y pedagógico de estas tecnologías, mientras que los currículos incorporan proyectos de machine learning y programación. Además, se promueve la reflexión sobre privacidad, sesgos y responsabilidad digital entre alumnos y profesores desde edades tempranas.