Estados Unidos prepara más deportaciones masivas tras la compra de un sistema de hipervigilancia ultramoderno por 1000 millones de dólares, orientado a fortalecer el control y el cruce masivo de datos dentro del aparato federal. El acuerdo fue firmado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) con la empresa Palantir Technologies. El contrato refuerza directamente el trabajo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El convenio permite al DHS adquirir hasta 1000 millones de dólares en software, licencias y servicios durante cinco años. La modalidad agiliza compras y elimina procesos de licitación adicionales. Entre las capacidades centrales del sistema se destacan: El intercambio de información también podría incluir datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). Mientras la empresa asegura que el sistema cuenta con mecanismos de control y auditoría para proteger la privacidad, sectores críticos advierten que la herramienta expande la capacidad de vigilancia del Estado. El nuevo esquema facilita la expansión tecnológica hacia otras dependencias como la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), el Servicio Secreto de los Estados Unidos (USSS) y la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura (CISA). El acuerdo no modifica la ley migratoria vigente, pero fortalece la capacidad operativa para ejecutar deportaciones masivas. Especialistas recomiendan mantener la documentación al día y consultar asesoría legal ante cualquier notificación oficial. Para inmigrantes con procesos abiertos, el impacto potencial incluye: