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Javier Milei, cada vez menos solo en el Club de la Derecha regional

Javier Milei, cada vez menos solo en el Club de la Derecha regional

Una avanzada de dirigentes chilenos vinculados a José Antonio Kast pasó por Buenos Aires en estos últimos días para coordinar detalles de una posible visita a Javier Milei del candidato favorito de cara a la segunda vuelta electoral de las presidenciales vecinas.

El probable triunfo de Kast en Chile reabre la posibilidad de avanzar hacia una verdadera sociedad estratégica entre Argentina y Chile, un anhelo compartido -aunque repetidamente postergado- por distintas administraciones a ambos lados de la frontera, la tercera más extensa del planeta. Al mismo tiempo, vendría a reforzar una realidad en cadena de los últimos meses, y es que al libertario se le agranda el “club de la llamada Nueva Derecha” y de aliados a los Estados Unidos en la región.

Hasta hace unos meses, los únicos mandatarios respaldados públicamente por Donald Trump en un nuevo tipo de intervención de Washington en América latina, abierta, a veces en tono agresivo, presidencial y por redes sociales, eran Milei, y Nayib Bukele, de El Salvador; y en distintos grados, Santiago Peña, de Paraguay y el ecuatoriano Daniel Noboa.

Ahora, el declive de la izquierda en la región comenzó a cambiar el perfil: se sumó recientemente José Jerí, en Perú. Y el chileno Kast, podría ser el nuevo. Y el último en hacerlo fue el boliviano Rodrigo Paz, cuyo triunfo puso fin a dos décadas de reinado del MAS, el Movimiento al Socialismo, cuyo principal protagonista fue Evo Morales, aliado del kirchnerismo, y su sepulturero el ahora ex presidente Luis Arce.

Milei marcó fuerte tendencia no sólo en América Latina con un discurso anti socialista y anticomunista, contra el abultado Estado, y como primer fuerte aliado regional de Donald Trump, aunque se desconoce si eso se traducirá en un liderazgo futuro. El vecindario de parecidos ideológicos se agranda.

Milei nunca se reunió con Gabriel Boric, pero habló por teléfono y felicitó a Kast, algo insólito porque era la primera vuelta y no una victoria total. "Acabo de tener una muy buena conversación con el Presidente de Argentina con quien coincidimos en las enormes oportunidades que tiene América Latina y la relación entre Chile y Argentina hacia un futuro con más libertad, seguridad y progreso económico", publicó en sus redes sociales Kast en esa primera ronda electoral en la que Milei apoyaba en realidad al candidato libertario chileno Johannes Kaiser, hermano del ultraderechista Axel Kaiser. Los números de esa ronda dieron primera ganadora pero por escaso margen contra Kast a la comunista Jeannette Jara.

En la agenda futura del gobierno de LLA con Kast, la actividad minera figura entre los ejes centrales. El potencial es enorme: hay cerca de 98 proyectos avanzados en San Juan, Catamarca, Salta y Jujuy, todas provincias limítrofes con Chile (20 de cobre, 49 de litio, 22 de oro, 5 de plata, 1 de plomo y 1 de uranio). Pero para impulsarlos se necesitan redes logísticas modernas, seguras y eficientes. En ese sentido, los puertos chilenos de Mejillones y Antofagasta, conectados con Salta y Jujuy por un ramal ferroviario, constituyen una vía ideal para abrir los mercados de Asia-Pacífico a la producción del noroeste argentino, especialmente la vinculada a la minería.

Si bien con el ejercicio de la Presidencia, cierta escucha de consejos y de los costos de iniciar “guerras” verbales y virtuales en política exterior, Milei moderó notablemente su inflamada crítica a sus pares en el eje de la izquierda y la centro izquierda -tildó de comunistas envenenados, asesinos y corruptos tanto a Lula da Silva, a Gustavo Petro, a Pedro Sánchez, y otros-, el mandatario sigue optando por un vínculo centrado no sólo en su afinidad política. No critica en público, pero a la vez se muestra indiferente ante figuras de centroizquierda como el brasileño Lula da Silva y el uruguayo Yamandú Orsi. Y no oculta que primero están las decisiones de Donald Trump y Benjamín Netanyahu y luego las de la Argentina, y no sólo en las votaciones de Naciones Unidas. Su faltazo al G20 de Sudáfrica fue parte de todo ese “combo”.

Distinta es la compleja situación que empezó a atravesar Honduras. Como lo hizo con una intervención en el mercado y otra verbal a favor de Javier Milei en las legislativas argentinas del pasado 26 de octubre -que salió en favor del libertario-, Donald Trump hizo una jugada de extrema intervención en Honduras apoyando al conservador Nasry “Tito” Asfura en las elecciones del último domingo y tildó de “comunistas” tanto al centrista Salvador Nasralla como a la oficialista Rixy Moncada, ligada a la saliente presidenta castro chavista Xiomara Castro.

En su alineamiento incondicional a Trump, Milei se metió también con Honduras, un país que le es lejano pero no tanto en su tirria por Xiomara Castro, a cuya cumbre de la Celac no asistió funcionario argentino alguno.

Antes de los comicios hondureños Milei expresó su apoyo al candidato de Trump. "La única forma de que la libertad siga avanzando en el continente es con una derrota contundente del narco socialismo que tiene de rehén a Honduras desde el 2022. Mi apoyo total para Tito Asfura que es el candidato que mejor representa la oposición a los tiranos de izquierda que destruyeron Honduras", comentó en su cuenta de X.

"Tal como planteamos esta semana en la OEA, seguimos muy de cerca el proceso electoral en Honduras para que se respete la voluntad popular y la libertad en la región", agregó el libertario.

Pero en paralelo, y en medio de sus ataques en el Caribe a presuntas narco lanchas, en su política de presión a Nicolás Maduro y de su guerra contra las drogas que entran a los Estados Unidos, Trump indultó el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández. Este había sido condenado en 2024 a 45 años de prisión por ayudar a narcotraficantes a que cientos de toneladas de cocaína entraran a los EE.UU., donde estaba preso -tras una extradición- y este martes salió. Eso podría haber jugado en contra de Asfura, que en un virtual empate técnico con Nasralla, aparecía este martes en segundo lugar tras ser reemplazado por su contrincante, una estrella del periodismo y la televisión.

Enojado con eso, el republicano tuiteó: “Parece que Honduras está intentando cambiar los resultados de su elección presidencial. ¡Si lo hacen, habrá consecuencias graves!”, publicó Trump en su red Truth Social. Milei en cambio -por ahora- guardó silencio sobre un país distante en la geopolítica para la Argentina.