Uno de los métodos más conocidos consiste en revisar las hojas de la corona , es decir, el conjunto de hojas verdes que sobresalen en la parte superior de la fruta. La técnica es simple: basta con intentar retirar una de las hojas del centro con un ligero tirón. Si la hoja se desprende con relativa facilidad, es una señal de que la piña ha alcanzado un buen nivel de maduración y probablemente estará lista para comerse. Por el contrario, si la hoja permanec...