A veces empieza con señales pequeñas: un café nuevo, un edificio renovado, un aumento de alquiler “moderado”. Y un día, el barrio ya no se parece al barrio . Esa sensación, repetida en ciudades de todo el mundo, es la puerta de entrada a la gentrificación . No es un fenómeno completamente bueno ni completamente malo. Para algunos, significa más seguridad, más servicios y más inversión. Para otros, significa pérdida de identidad, expulsión silenciosa y una ...