En un contexto económico donde cada peso cuenta, el plazo fijo sigue siendo una de las herramientas más elegidas por los ahorristas argentinos. La lógica es sencilla: depositar dinero durante un período determinado y recibir un interés conocido de antemano. Para muchos, sigue siendo la opción más accesible para proteger ahorros sin asumir demasiados riesgos. El escenario actual, sin embargo, tiene varias particularidades. Desde que el Banco Central de la R...