Con más de 5.800 empresas cerradas en territorio bonaerense y una utilización de la capacidad instalada en niveles pandémicos, la provincia de Buenos Aires se consolida como el epicentro del deterioro industrial argentino. En distintos puntos del territorio se repite una postal cada vez más frecuente: máquinas detenidas, turnos reducidos, suspensiones y portones que cierran. Detrás de cada persiana baja no sólo hay una empresa que deja de producir, sino ta...